
EL KIKI O “RAPIDITO”
El kiki, rapidito o polvo rápido, son algunos de los términos hispanos o anglicismos utilizados para referirse al sexo rápido y fugaz, ese desprevenido y no planificado, apasionado o intempestivo, el “aquí te pillo, aquí te mato”, que suele ser una fantasía recurrente, en hombres y mujeres.
Si bien muchxs relatan como una fantasía el realizar un “kiki”, por otro lado se le ve como algo de menor importancia o como algo negativo, a la hora de pensar en el juego previo como combustible importante para encender y gatillar la excitación y el orgasmo, o en una relación que se precie de “seria y estable”.
Uno de los contras más importantes, del kiki, y que tengo cuidado en advertir, es que si se transforma en la forma de tener sexo como único recurso, podría instalarse como un hábito, limitando otras formas o experiencias, e incluso tener más probabilidades de presentar a futuro ciertos tipos de trastornos o disfunciones sexuales.
Así mismo, me gusta siempre plantear que básicamente en el sexo no hay reglas más que las que dicta cada unx, en consenso con la pareja. Ideas, juegos y prácticas originales pueden surgir a partir de ahí.
Por lo tanto, existen distintas maneras de despertar el deseo y excitación sexual:
Así como algunas veces necesitamos más apapacho, cercanía y largas caricias y besos para sentirnos bien, hay veces en que un juego previo no presencial, entretenido y caliente, basta para encender la pasión y abrir camino a una rica experiencia sexual, rápida, apasionada e intensa, más bien relacionada con el desahogo sexual.
En el ascensor, en la cocina, en el auto, al aire libre, en la oficina o en una fiesta, podrían ser algunos sitios para practicarlo. El ¿qué y cómo?: caricias, besos, cunnilingus, felaciones; todo lo que se les ocurra y más, al gusto e imaginación de cada unx…